Mentalidad de Venta

El cambio empieza en tu cabeza.

Antes de vender un producto, tenés que venderte a vos misma la idea de que podés hacerlo.

La mayoría de las personas no fracasa porque el producto sea malo.
Fracasa porque no cree que puede venderlo.

Vender no es manipular.
Vender es ayudar a alguien a resolver un problema.

Si una persona tiene el cabello dañado y vos tenés la solución,
no vender es dejarla sin ayuda.


Vender es una habilidad para toda la vida

Cuando aprendés a vender:

  • No dependés de un jefe.

  • No dependés de que alguien te contrate.

  • No dependés de la suerte.

  • Generás tus propios ingresos.

El mundo funciona porque todo se vende:
Una mesa.
Un servicio.
Una idea.
Un producto.

Si sabés vender, siempre vas a tener oportunidades.


Ejercicio práctico (hacelo ahora)

Respondé estas preguntas:

  1. ¿Cuánto dinero quiero generar por mes?

  2. ¿Cuántas unidades debería vender para lograrlo?

  3. ¿Qué problema real estoy ayudando a resolver?

Cuando tenés claridad en esos tres puntos,
tu emprendimiento deja de ser un intento y empieza a ser un plan.


La diferencia entre pedir trabajo y generar trabajo

Hay dos formas de vivir:

  1. Buscar trabajo.

  2. Generarlo.

Cuando aprendés a vender, pasás al segundo grupo.

Y ese es el objetivo de esta escuela.


Próximo paso

En el siguiente módulo vas a aprender algo fundamental:

Cómo transformar un producto simple en múltiples ingresos.

Porque no se trata de vender un bidón.
Se trata de entender cómo multiplicarlo.

 

 

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